Trastornos de nutrición en los adultos mayores

A medida que nos hacemos mayores sufrimos cambios fisiológicos, psicológicos, sociales y también dietéticos o nutricionales. Con la edad nuestras necesidades dietéticas cambian y si no hacemos los ajustes necesarios podemos ser del grupo que llegue a padecer trastornos de nutrición en los adultos mayores. En esta publicación de La Buena Nutrición te contamos cuáles son estos desórdenes más comunes y cómo pueden evitarse.

Hiporexia o desnutrición en adultos mayores

hiporexia o desnutricion

Este problema se da porque a medida que envejecemos tendemos a disminuir la ingesta de comidas y bebidas. Del mismo modo, porque dejamos de consumir ciertos grupos de alimentos lo que hace que sus nutrientes no lleguen a nuestro organismo.

A esto se suma la pérdida de interés por la comida ya sea por pérdidas sensoriales (el gusto, por ejemplo) o por la falta de apetito. Según una publicación la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, en este caso es conveniente mejorar las cualidades de los alimentos para hacerlos más gustosos para los adultos mayores.

Aquí unos tips para una buena nutrición:

  • Fracciona su consumo de alimentos de 6 a 10 veces al día.
  • En vez de caldos dale algo más consistente como una crema de verduras donde incluyas 1 unidad de hígado+ huevo batido + un lácteo.
  • Es recomendable una preparación consistente: mazamorras de frutas o cereales donde se le aumente 1 cucharita de aceite para aumentar su densidad calórica.

Obesidad por aumento de apetito

Frente al problema anterior, esta su contraparte: la obesidad. Y es que la población mayor no esta exenta de ella. De hecho, si se tiene en cuenta que algunos siguen consumiendo el mismo aporte calórico que en su edad adulta, pero han disminuido su actividad física, la obesidad es una consecuencia inevitable.

Según Penny-Montenegro (2017) el porcentaje de adultos obesos en el Perú es de 11.9% mientras que el 21.4% padece sobrepeso. Esta enfermedad nutricional puede traer severos daños a este grupo poblacional que aumentan su riesgo de morbilidad. Para el autor, la mejor forma de prevenir la obesidad en adultos mayores es tomar acciones al inicio del envejecimiento, no obstante, si esta ya se padece llegado este momento, aconseja seguir tratamientos que impliquen cambios en el comportamiento, una mejor alimentación y actividad física.

obesidad por hiperfagia

Aquí algunos tips de la buena nutrición:

  1. Si consumes agua durante las comidas. Deja este hábito y empieza a consumir antes de iniciar tu almuerzo.
  2. Consume 2 lácteos sin azúcar antes de preparaciones principales.
  3. Cada vez que tengas mucho apetito, consume una manzana + 1 tajada de queso fresco.
  4. Consume despacio para dar el tiempo necesario a tu organismo para tener la sensación de saciedad.

Anorexia en los adultos mayores

La anorexia es un trastorno alimenticio con el que se debe tener sumo cuidado con los adultos mayores. No solo puede llevar a la pérdida de peso y desnutrición, sino al desarrollo de la caquexia. Esta es más común en hombres que en mujeres y se da por cambios en el organismo que hacen que las personas pierdan interés en la comida; pero también por cambios en su vida social, entre otros factores.

Se indica que para combatir la anorexia en adultos mayores se pueden tomar ciertas medidas, por ejemplo:

  • Evitar que coman a solas ya que al comer en solitario consumen menos o ningún alimento al día.
  • Estar atentos a su estado anímico para que no surjan cuadros depresivos.
  • Hacer una revisión de su salud dental, la cual puede ser un factor que evita que tengan una buena alimentación.
  • De la misma manera, hay que considerar que algunos medicamentos que aquellos consumen pueden aumentar el riesgo de interacciones farmacológicas que causen anorexia.

Si los adultos mayores tienen un adecuado chequeo médico periódico pueden evitar el surgimiento de estas enfermedades. La prevención es la clave para no padecer trastornos de nutrición en la edad adulta.

Aquí unos tips para una buena nutrición:

  • Fracciona su consumo de alimentos de 5 a 6 veces al día.
  • Dale jugos de fruta y preparaciones con leche para aumentar la densidad de energía de sus comidas.
  • Sólo dale alimentos consistentes como puré de yuca o camote con leche con una presa triturada y verduras cocidas con aceite de oliva acompañado de un cereal como el arroz o la quinua
  • Hazle tortillas de verduras con huevos y harina.
  • Vigila que consuma los alimentos en cada tiempo.

 

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