De hecho, existen básicamente dos tipos de intolerancia a la lactosa en recién nacidos:

Genética

Bebés que nacen con una ausencia genética de lactasa. Esta puede ser total o parcial y es muy riesgoso, pues tras la primera ingesta de leche del recién nacido presentará diarreas severas.

Por falta de madurez del recién nacido

El organismo de los bebés prematuros aún no está completamente desarrollado y; por ello, la producción de su lactasa no es óptima. Este desarrollo va incrementando conforme el recién nacido va creciendo en el vientre materno y alcanza su máxima expresión en la semana 34 de gestación. Si el bebé es prematuro y ha nacido en la semana 28 evidentemente le será complicado digerir la lactosa.

Sabemos que la leche materna es el alimento fundamental para el óptimo desarrollo del bebé, sin embargo, si el recién nacido presentara las condiciones antes mencionadas, el uso de una fórmula sin lactosa estaría más que justificada.

 

Fuente:

  1. Rodriguez Sánchez Laura Marina. Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua [Internet]. [cited 2018 Feb 8]. Available from: http://repositorio.unan.edu.ni/1574/1/63289.pdf

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